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30 May

LIDERAZGO FEMENINO, SU VALOR DIFERENCIAL Y CÓMO FOMENTARLO EN NUESTRAS EMPRESAS

LIDERAZGO FEMENINO, SU VALOR DIFERENCIAL Y CÓMO FOMENTARLO EN NUESTRAS EMPRESAS

Para algunos una disciplina y para otros un arte. La capacidad de encabezar equipos u organizaciones y llevarlos a buen puerto, es una calidad que puede cultivarse y perfeccionarse. Pero en la actualidad, la rotura del “techo de cristal” hace que las empresas comiencen a replantearse lo que se entiende por liderazgo femenino.

Espacios tradicionalmente privados a los hombres, es decir roles de gestión y toma de decisiones, hoy en día están siento disputados por un impulso hacia la mayor representación de mujeres en cargos de poder. Desde gerencias hasta presidencias, las mujeres en todo el mundo han adquirido como nunca antes, mayor visibilidad en el mundo laboral.

Qué es el liderazgo

Contrariamente a la creencia popular, el liderazgo poco tiene que ver con certificaciones, acreditaciones académicas o resultados tangibles sobre una objetivo, sin más. Para que un líder exista, este solo necesita de seguidores o adeptos, personas que crean en su capacidad gracias a lo que logra transmitirles en el día a día.

Podríamos definir el liderazgo como la capacidad de una persona dentro de una organización o grupo, de encarnar y transmitir valores que contribuyan a que un equipo se sienta motivado a alcanzar determinadas metas.

En líneas generales y, según lo explica el autor especializado en desarrollo personal, John C. Maxwell, un líder es aquella persona que logra desarrollar poder de influencia sobre los demás. Nada más, ni nada menos.

Liderazgo femenino, definición

¿Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus? Ciertamente no. Los roles estereotípicos de género, durante décadas (por no decir siglos), han apresado a hombres y mujeres en espacios y funciones sociales muy diferentes, siendo estas profundamente restrictivas sobre las libertades individuales femeninas.

Con la llegada del voto femenino durante los primeros años del siglo XX en el mundo Occidental, el proceso de emancipación de las mujeres se dinamizó drásticamente. Tanto que hoy es casi imposible pensar en la falta de representatividad femenina en la esfera pública y privada.

Tareas que históricamente eran exclusivas para los hombres, como encabezar la dirigencia empresarial, hoy están siendo disputadas por mujeres que demuestran día a día tener capacidad para tal fin. Tanto así que el liderazgo femenino cuenta con características propias que hasta se cree pueden arrojar resultados más fructíferos que los del liderazgo tradicionalmente encarnado por varones.

Liderazgo femenino, características

Abogar por el liderazgo femenino, no solamente contribuye a cerrar la grieta que alimenta la disparidad de género que se refleja, por ejemplo, en la brecha salarial. Sino que además y, según se ve demostrado en diferentes estudios, las mujeres en posiciones de poder cuentan con características específicas que favorecen a las organizaciones.

De acuerdo con un informe de la comunidad de negocios e inversiones, Connect Americas, algunas de las ventajas de contar con mujeres en roles directivos se enfocan en la inteligencia emocional y la gestión de talento horizontal.

Al momento de definir el liderazgo femenino y sus características podríamos mencionar:

-Mayor sociabilidad: las mujeres pueden establecen lazos cercanos que fortalecen el compromiso con objetivos particulares o de negocio.

-Valora el cooperativismo: el trabajo en equipo se da en forma natural gracias a la inclusión y contención de las personas.

-Multitasking: las mujeres pueden pensar y operar en diferentes direcciones al mismo tiempo, lo que ofrece una ventaja a la hora de tomar decisiones y afrontar crisis.

-Mentalidad innovadora: al ser menos reacias al cambio, las mujeres pueden cambiar la dirección de una empresa, permitir la participación de otros. En general son más flexibles.

-Más empatía: las líderes femeninas consideran, además de lo netamente profesional, el lado humano o emocional en sus colegas y subordinados.

-Inclusividad: fortalecen la identidad individual de sus pares gracias a fomentar la participación equitativa en la toma de decisiones.

Liderazgo femenino y techo de cristal

En ciencias sociales, el término “techo de cristal”, establece que existen impedimentos implícitos en la cultura que hacen que para las mujeres, el ascenso laboral y crecimiento profesional tenga un límite. No se trata de leyes que impidan, por ejemplo, acceder a educación o trabajo, sino de usos y costumbres que sesgan las posibilidades de las mujeres.

Prueba de esto es que durante finales de los ’90, las mujeres ocupaban apenas el 2,6% de los puestos de director ejecutivo (CEO), según reportaba la revista especializada Fortune 500, y representaban solo el 4% de los directores ejecutivos y directores de juntas en la Unión Europea. Llegado el 2016, las mujeres constituían solo 4% de los puestos de dirección en empresas, a pesar de constituir el 25% de los altos ejecutivos y gerentes.

Si bien la cantidad de mujeres directivas ha aumentado en muchos lugares del mundo, la paridad de género sigue siendo un objetivo alejado del horizonte del mundo privado. Todo esto debido a creencias y mitos arraigados en la cultura, que establecen que los hombres están más capacitados para el liderazgo.

Hasta el momento, la mayor representación de liderazgo femenino en los directorios corporativos se encuentra en los países de Europa occidental con cuotas que requieren una representación mínima, como Islandia (48%), Noruega (37%) y Francia (30%). Así lo refleja un reporte de la Universidad George Washington.

Ventajas del liderazgo femenino en empresas

Un informe de la plataforma de encuestas empresariales, Peakon, independientemente de las cuestiones sociales con las que se pueda estar más o menos de acuerdo o interiorizados al respecto, lo cierto es que el liderazgo femenino en empresas, se traduce en beneficios de negocio.

Tanto así que en un estudio publicado en 2019, se tomó en cuenta una muestra compuesta por 60mil empleados y 3mil managers ubicados en 42 países diferentes. Lo que se hizo fue censar la percepción de liderazgo entre compañías mayoritariamente con dirigencia femenina versus masculina.

Los resultados se volcaron en una tabla cuantitativa basada en una escala del -0.2 puntos hasta 0.8. De allí se desprenden algunos interesantes conceptos tales como:

-En las empresas lideradas por mujeres, los trabajadores confían más en la estrategia. Ante la pregunta, «los objetivos y estrategias comerciales generales establecidos por la alta dirección están llevando a la empresa en la dirección correcta», en el caso de empresas conducidas por mujeres, una abrumadora mayoría aseguró estar de acuerdo, cosa que no sucedió en las organizaciones dirigidas por varones.

-Mejores habilidades blandas. Comunicación y misión, dos aspectos claves en la estrategia, son valorados más positivamente en empresas con liderazgo femenino. Ambos valores, fundamentales para alcanzar objetivos de negocio. Ante la pregunta «nuestra organización hace un buen trabajo al comunicar los objetivos y estrategias establecidos por el liderazgo senior», la respuesta positiva fue contundente en compañías “femeninas”

-Incentivan la confianza. “¿Qué posibilidades hay de que recomiende los productos o servicios de tu empresa a familiares/amigos?” Esta pregunta puso de manifiesto que en las empresas conducidas por mujeres, los trabajadores creen y confían más en el servicio o producto que venden, convirtiéndose en los principales promotores de la marca.

Claves para el liderazgo femenino

Además de objetivos de negocio y éxito empresarial, al hablar de liderazgo femenino también se debe contemplar otro tipo de diversidades en el mundo laboral. Es decir personas que pertenecen a otro colectivo social, sexual, religioso o étnico.

En la actualidad, aproximadamente el 50% de la fuerza laboral mundial, según un informe del Instituto McKinsey, está representada por mujeres. Además, de acuerdo a los estudios del Foro Económico Mundial, en el futuro, 2 de cada 3 personas egresadas con titulaciones universitarias y de maestrías, serán mujeres.

Todo esto va en consonancia con las mayores posibilidades de acceso a la información y la democratización del conocimiento de la mano de la explosión tecnológica. Para muestra, podemos solo citar el fenómeno del teletrabajo que, durante 2020, abrió las puertas a la llamada “cuarta revolución industrial”.

Esto significa que existirá para las empresas, una oferta todavía mayor a la actual al momento de seleccionar personal altamente calificado y, por lo tanto, es menester pensar en estrategias que puedan cautivar y retener ese capital humano.

Cómo promover el liderazgo femenino

Siempre lo mencionamos y esta vez no será la excepción: en recursos humanos no existen las recetas mágicas para llevar adelante y ejecutar objetivos en el corto, mediano o largo plazo. Sin embargo, sí hay lineamientos que son importantes contemplar al momento de innovar en nuestra estrategia.

Con la finalidad de poder fomentar el liderazgo femenino en tu compañía, hay al menos cinco ideas que puedes llevar a la práctica hoy.

-Desarrolla una cultura de empresa, amigable para las mujeres y diversidades. Históricamente, las mujeres enfrentan desafíos diarios que sus pares varones no. Por ejemplo, según un estudio de la Universidad George Washington citado por la revista Forbes, las mujeres son interrumpidas por hombres un 33% más. Esto atenta contra la confianza al momento de expresar ideas o simplemente, debatir en grupos mixtos. Trabajar en pos de espacios donde todos puedan tener margen para comunicarse, es vital para incentivar el liderazgo.

-Apuesta en políticas de empresa que fomenten la paridad. Aunque todavía no exista una ley similar a la de cuotas para el ámbito privado, está a la vista la necesidad de incluir este aspecto en cualquier plan de rrhh, como lo refleja la Ley de Igualdad. Una buena idea es la de iniciar procesos de reclutamiento, que eviten el prejuicio de género. Esto puede significar prescindir de solicitar el CV con foto o redactar anuncios de búsqueda en tono neutro o inclusivo.

-Estimula los planes de carrera. Además de brindar retribuciones salariales equitativas entre ambos géneros, es una buena iniciativa la de confiar en planes de carrera que puedan aportar a disminuir la tasa de rotación de tu empresa y a cultivar el talento femenino en tu organización.

Invierte en mentorías. Se trata de liderar con el ejemplo. A menudo el gran problema de la falta de representatividad de mujeres en roles de poder, es la falta de modelos a seguir. Si en tu empresa ya hay mujeres en posiciones de supervisión, estas pueden brindar sesiones personalizadas para inspirar y empoderar a otras a que sigan sus pasos y aprendan de sus errores.

-Crea “espacios seguros.” Es imposible hablar de liderazgo femenino y mujeres en el trabajo sin mencionar las situaciones de acoso y violencia que pueden darse a menudo y atentar contra el bienestar laboral. Este es uno de los grandes desafíos pendientes aun hoy en día y, por eso, es vital apostar en políticas de empresa que tengan tolerancia cero a cualquier tipo de situación de agresión o micro agresión hacia ninguno de sus miembros. En este caso, hacia las mujeres.

La representatividad igualitaria en las empresas no sucederá de la noche a la mañana. Para que esto ocurra, desde el área de RRHH se debe poner énfasis en políticas explícitas que sean creadas en este sentido, con el fin último de lograr desarrollar y conservar un liderazgo femenino que haga la diferencia y contribuya a alcanzar objetivos de empresa.

Fuente (para acceder a varios enlaces): https://factorialhr.es/blog/liderazgo-femenino-empresas/

Compilado por Coach Pepe Villacis, ActionCOACH www.coachpepevillacis.com

¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?

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