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26 Abr

CÓMO OPERARÁN LAS EMPRESAS EN UN MUNDO POST-CORONAVIRUS

CÓMO OPERARÁN LAS EMPRESAS EN UN MUNDO POST-CORONAVIRUS

El mundo del trabajo, dice la mayoría de expertos, nunca volverá a ser el mismo. Así como el 11 de septiembre cambió la forma en que el mundo viaja y se transporta, la pandemia COVID -19 cambiará la forma en que trabajamos.  En un mundo posterior a COVID-19, el trabajo no solo debe ser seguro, sino que debe ser “limpio y seguro”.  Estos son algunos temas generales -pueden haber más- que las organizaciones deberán abordar a medida que vuelvan a abrir sus negocios, que van desde cómo definimos “limpio” hasta la naturaleza del trabajo y la logística de apoyo.

Limpio y que se sienta seguro

Después del 11 de septiembre, el público necesitaba sentir la sensación de que el transporte aéreo era seguro y protegido. Un nuevo nivel de filtro y detección aplicó a todos los viajeros y empleados del aeropuerto. Del mismo modo, después de la pandemia, los empleadores deberán garantizar que los lugares de trabajo estén limpios y seguros. Incluso si la humanidad logra la inmunidad contra COVID-19, las personas esperarán que las instalaciones mantengan altos estándares.

Para comenzar, las empresas deberán adoptar procedimientos de limpieza rigurosos para clientes y empleados.  Estos procedimientos deberán ser transparentes para todas las partes. Esto puede tomar la forma de certificación, como los avisos de inspección de seguridad publicados en los ascensores, o una calificación, como la publicación de un departamento de salud en un restaurante. Al igual que con otros elementos de seguridad, estas prácticas deberán ser auditadas.

A largo plazo, es razonable suponer que los reguladores redefinirán los estándares mínimos de limpieza para cosas que van desde los procesos de desinfección hasta la higiene de los empleados. Además, la adherencia de los empleados a prácticas sanitarias más estrictas deberá tener comportamientos claramente definidos y verificables. Estos pueden variar desde algo tan simple como instrucciones de lavado de manos hasta técnicas de limpieza complejas para máquinas, procesos o industrias específicas.

Los líderes deberán reforzar los comportamientos y garantizar la transparencia de las acciones y situaciones, ejerciendo en liderazgo altamente enfocado en los ámbitos de salud y seguridad. Tendrán que definir y distribuir nuevas métricas de limpieza, así como compartir el desempeño de la empresa con los empleados. Además, los supervisores deberán implementar una serie de nuevas normas, lo que requerirá que desarrollen un nuevo conjunto de habilidades en torno a la gestión de limpieza, desinfección e inspección.

También podemos esperar ver un mayor uso de equipos de protección personal, incluido el uso ampliado de guantes y máscaras faciales, convirtiéndose en la norma en muchos entornos orientados al cliente. Los procedimientos para los materiales entrantes y salientes también deberán cambiar. Al igual que el “análisis de riesgos de los puntos críticos de control, las exposiciones a los virus deben minimizarse en toda la cadena de suministro. Esto podría significar minimizar los puntos de contacto, crear protocolos de desinfección y diversificar el abastecimiento. Estos procedimientos deberán estar claramente definidos y comunicados, con expectativas establecidas para la responsabilidad de los empleados y la respectiva rendición de cuentas.

Las mejoras de las instalaciones también necesitarán evaluación, desde una mejor ventilación, aire acondicionado y filtración de aire hasta compartimentos protectores para los trabajadores.

Saludable y con énfasis sanitario

Antes de regresar todos al trabajo, ya estamos viendo alguna forma de escrutinio regulatorio u orientación / priorización sobre qué industrias pueden comenzar a prepararse y en qué geografías. Los gobiernos federales, estatales y locales desempeñan un papel en la toma de estas determinaciones. Un regreso al trabajo ordenado y midiendo el riesgo traerá nuevas exigencias en asuntos legales, asesoramiento médico y privacidad, debido a la exposición al virus, la inmunidad o la vacunación.

Una vez en el trabajo, es razonable suponer que los empleados serán evaluados y examinados regularmente para detectar los síntomas de COVID-19, lo que probablemente planteará problemas de privacidad y leyes laborales. La forma de implementar pruebas y exámenes masivos se determinará más adelante. Las empresas deberán crear salas de aislamiento para los empleados que experimenten síntomas mientras trabajan, y las políticas de cuarentena serán necesarias.

Una vez que vuelvan al trabajo, las empresas deberán abordar las políticas de ausentismo, abordando, por ejemplo, las prácticas que aplican consecuencias negativas por faltar. Esta revisión deberá equilibrar la necesidad de mantener a los empleados enfermos en casa con la necesidad de mantener en funcionamiento las operaciones. En última instancia, las organizaciones no pueden permitirse que los empleados se presenten a trabajar mientras muestran síntomas de COVID-19. Además, deben abordar la realidad de que algunos empleados pueden ser asintomáticos e infecciosos.

A largo plazo, el acceso a la telemedicina será la norma, ya que podemos esperar un aumento dramático en las consultas y situaciones de duda. Y esto será tanto para la medicina industrial como para las citas de atención médica individual. Dado el nivel de estrés en el medio ambiente, el apoyo proactivo de la salud mental de los empleados ahora será esencial.

Monitoreado y con medidas preventivas

A corto plazo, los empleados y visitantes pueden esperar formas cada vez más invasivas de monitoreo de la salud. Es fácil imaginar que algunos de estos cambios se conviertan en parte de cómo operamos a largo plazo. Los ejemplos de cambios incluirán un control activo de la salud y los síntomas, desde la detección de virus hasta el control de la temperatura. Estos cambios alterarán los conceptos de privacidad en formas que no hemos anticipado.

Si vemos lo que se está haciendo en Asia como un modelo posterior a COVID-19, los empleados comenzarán a clasificarse según los estándares de salud. Por ejemplo, un código verde en un dispositivo electrónico o pulsera puede indicar la inmunidad o vacunación COVID-19 y permitir a los empleados el acceso al transporte, el empleo y el comercio.

Individualizado y con el mínimo contacto (contactless)

Los días de equipo de oficina y de operación compartido y de coexistir en cuartos cerrados deben pronto quedar atrás. El equipo o herramental compartido es una fuente de gérmenes compartidos. Esto incluye computadoras, impresoras, PDA y teléfonos. Igual que artefactos e insumos de producción. Además, se debe pensar en los sistemas de control no táctiles (que se puedan abrir por cercanía o con el pie) para otros equipos fijos compartidos, como ascensores y puertas (especialmente puertas contra incendios y otras puertas de salida). Los espacios reducidos fomentan la propagación del virus a través de la exposición a partículas infecciosas.

A medida que las personas regresen al trabajo, las empresas deberán evaluar los horarios de turnos, las rotaciones y los horarios de inicio para minimizar la exposición. Las grandes reuniones de empleados se pospondrán, si es que no se eliminan. Del mismo modo, las cafeterías cambiarán, en función de la reducción de la exposición de los empleados. Estas respuestas necesitarán evaluación de opciones y planeación de recursos.

Aislado y a distancia

La tecnología ha permitido que muchas empresas funcionen normalmente durante la pandemia. Podemos esperar que la opción de trabajo remoto crezca en popularidad, y esto hará que trabajar desde casa sea permanente al menos para algún porcentaje de la fuerza laboral. En otras áreas, podemos ver una aceleración de la automatización del trabajo, particularmente para las transacciones de rutina y el trabajo en el punto de venta.

Si los empleados deben continuar trabajando en entornos de oficina, es probable que haya cambios de diseño fundamentales para adaptarse al distanciamiento social. Esto significa alejarse del espacio compartido y las oficinas de espacios abiertos.  Los viajes se reducirán significativamente, ya que las empresas -gracias a la pandemia y a la cuarentena- han incorporado tecnologías virtuales en los negocios. Cuando las alternativas de viaje no sean factibles, las empresas deberán tomar decisiones basadas en riesgo sanitario sobre qué modos e infraestructuras de viaje son aceptables. Veremos cambios en los desplazamientos, el uso compartido del automóvil y los viajes en grupo, impulsados ​​por el deseo de una mejor separación y opciones de transporte de menor densidad.

Preparado y siempre alerta

Para garantizar que se mantenga la operación crítica y las funciones esenciales, las organizaciones han aprendido con esta cuarentena que deben poder tener a los empleados rápidamente alojados cerca de sus instalaciones y aislados de la población en general. Esto requerirá planificación, capacitación y práctica para lograrlo. Este es un enfoque crítico para las empresas de servicios públicos, los proveedores de salud y la manufactura.

La crisis actual también nos ha enseñado el valor de estar preparados para las pandemias. Esto significa tener políticas y prácticas listas para funcionar cuando sea necesario. Significa sistemas de TI (informática) robustos para administrar el trabajo desde el hogar y otras necesidades. También significa realizar simulacros periódicos para garantizar la solidez de los planes y la preparación de los líderes. Se deben probar la robustez de las cadenas de suministro. A nivel táctico, también significa tener reservas de equipo del protección personal requerido y otros elementos esenciales. A nivel individual, significa tener claras expectativas de comportamiento, revisión y retroalimentación. A nivel del staff gerencial, significa un desafío frecuente y una revisión prioritaria de la solidez del plan de contingencia de la organización.

A medida que el mundo emerge de la pandemia actual, el mundo del trabajo hará algunos cambios fundamentales: cambios que aborden desafíos biológicos, físicos y emocionales. Se requerirá análisis y planificación. Y, las personas necesitarán cambiar sus comportamientos fundamentales de cómo se realiza el trabajo y cómo mantenemos nuestras instalaciones limpias y seguras.

Basado en: marsh.com

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