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18 Jul

ACCOUNTABILITY: Una Decisión Personal que va más allá de la Responsabilidad

ACCOUNTABILITY: Una Decisión Personal que va más allá de la Responsabilidad

Seguramente, alguna vez o en más de una ocasión has escuchado o leído la palabra accountability, en particular cuando hablamos de liderazgo y gestión de talento; generalmente se asocia a responsabilidad y a rendición de cuentas.

Sin embargo, existe una nueva definición de Accountability que ha sido comprendida e implementada en cientos de organizaciones alrededor del mundo para lograr resultados significativos.

Accountability, en la nueva definición, va más allá de un método organizacional exitoso; es un detonador de una cultura que se arraiga en la persona, un motivador para aprender a lidiar con las dificultades de la vida diaria tanto en casa como en el trabajo y lograr resultados favorables.

De ninguna manera es un antídoto que solucione los problemas del mundo, pero sí otorga una base firme sobre la cual se puedan buscar y construir soluciones a corto y largo plazo.

Pero empecemos desde la etimología de la palabra; según la definición del diccionario, “Accountable: sujeto a tener que informar, explicar o justificar; ser responsable”.

 ¿QUÉ ES ACCOUNTABILITY EN EL SIGLO XXI?

Accountability: Es una decisión personal de querer ser mejor, de superar las dificultades o problemas que se presenten, de ser una persona excelente en su vida y en su trabajo, una persona que actúa de manera inteligente, que insiste y persevera hasta lograr los resultados deseados.

Para comprender un poco más sobre qué significa accountability, definamos cuáles serían las cualidades de alguien que es excelente en su trabajo o en su vida.

Entre los atributos que podríamos encontrar serían: responsable, decente, comprometido, ético, formal, constante, cumple lo que promete, obtiene resultados, soluciona, sabe relacionarse, es propositivo entre otros calificativos.

Todos anhelamos ser así y que nuestros colaboradores en las empresas también compartan estas características; una persona así es alguien que trabaja y posee accountability a nivel personal.

No es lo mismo responsabilidad que accountability

Cuando éramos niños, teníamos la responsabilidad de tirar la basura, guardar nuestros juguetes, de hacer la tarea a tiempo, de prepararnos para un examen o un proyecto escolar. Estudiamos e hicimos lo que alguien más nos dijo que hiciéramos.

Tan sólo estábamos siendo entrenados para ser responsables; ya de adultos, somos responsables de cuidar a nuestra familia, darles casa, comida; en el trabajo nos responsabilizamos de realizar las tareas y terminarlas en una fecha específica indicada por los jefes; lo más importante es conseguir los resultados: lo haces porque tienes que hacerlo.

La responsabilidad consiste en el cumplimiento de las tareas que se nos han asignado.

No es lo mismo responsabilidad que accountability. Va más allá, la nueva definición de accountability implica tener una actitud de cambio, el hábito de constantemente preguntarse:  “¿Qué más puedo hacer para superar situaciones y conseguir los resultados que deseo?”.

Accountability es el camino para tener una mentalidad proactiva y desarrollar un sentido de pertenencia profundo para asumir compromisos personales, mantenerlos y responder por ellos.

Se trata de entender el por qué de esos resultados, cómo llegamos a ellos y qué valor agregado recibimos de ese resultado.

Como podrás observar, hay una gran diferencia entre los dos conceptos. Por ello, los líderes de las empresas saben que fomentar accountability en su gente, es una de las tareas más desafiantes en estos tiempos y el cambio debe ser casi inmediato, no hay tiempo que perder.

Uno de los retos para una asimilación de una cultura de accountability es la aceptación de que existe una realidad que hay que enfrentar, de utilizar un lenguaje en primera persona dejando de lado el recurso fácil de hablar en tercera persona y señalar a otros, pero cuando ese lenguaje es hacia uno mismo, en singular, es cuando surgen los bemoles; es difícil ver la realidad y darnos cuenta de que si somos parte del problema también podremos ser partícipes de la solución.

TRES ACCIONES  PARA COMENZAR A GENERAR ACCOUNTABILITY

Estímulo Inicial

Si no hay un estímulo claro, solemos postergar una tarea hasta el final, en especial cuando existe algo más que llame nuestra atención, justificando tal efecto. La mayoría de las personas hacemos actividades cuando hay alguna estimulación anticipada.

-Debemos establecer una razón clara y objetiva del por qué la tarea debe realizarse.

-Hay que saber identificar los beneficios al realizar la tarea y las consecuencias de no hacerla

-Proporcionar motivación necesaria para generar involucramiento en el equipo

-Avanzar en las tareas de manera prioritaria de manera consensuada y planeada

Resultado Concreto

Cualquier acción que hagamos siempre generará un resultado (positivo o negativo); no olvidemos el principio de causa y efecto. Cuando tenemos claro que ciertas tareas producirán en los resultados deseados (y definimos a detalle ese resultado), entonces, aumentará nuestra productividad, de lo contrario será lo opuesto. Es decir, sin un entendimiento del resultado es probable que sigamos gastando energía en actividades poco productivas.

-Debemos asegurarnos de que las tareas tengan resultados claros

-Asimismo, saber qué consecuencias tiene cada tarea, en caso de no cumplirse

-Nosotros mismos o los líderes deberán de contagiar la importancia del porqué de la tarea; no basta con sólo cumplirla y obtener un resultado, hay que entenderla.

Planificación con cierto detalle

Una de las razones principales por las que las tareas no se hacen es debido a que no sabemos la manera de proceder. Podemos tener los recursos y el conocimiento, pero sin un plan con pasos a seguir, la tarea se irá arrastrando, o bien, se irá moviendo hasta llegar al final de las prioridades.

Hay que desarrollar un plan sencillo, por ejemplo, una hoja de rotafolio o un diagrama de Gantt que incluya un espacio para una línea de tiempo, una para las acciones y otra para el resultado. Debemos asegurarnos de que los pasos a seguir estén detallados con claridad, así como los recursos que usarás.

Si los haces con tu equipo de trabajo; date un tiempo para resolver preguntas y respuestas para evitar las excusas que puedan surgir (aunque inevitablemente surgirán).

Estas tres acciones, te darán un mayor rango para empezar a cultivar una accountability positiva, no es la única manera de hacerlo, por supuesto; pero al priorizar las tareas bajo una estimulación, un plan y clarificando resultados, nos dará una mayor previsión y comunicación que contribuya, a gran medida, a ser más productivos y cumplir con las expectativas.

Autores de referencia sobre el tema: Roger Connor, Tom Smith, Craig Hickman, Linda Galindo.

¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?

Comentarios e Información:

josevillacis@actioncoach.com

www.coachpepevillacis.com Cel. (442) 263 3009

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